Antes de enroscar el parietal y acoplar el frontal de su cráneo, los operarios comentaron:
- ¿Estás seguro?
- Hay prisa. Vamos a darle otra oportunidad.
- Bueno, tu verás.
En los laboratorios neuronales los investigadores decidieron investigar nuevos niveles emocionales. Aquello resultó ser una partida defectuosa. Y fuera de lo normal.

0 opiniones:
Publicar un comentario