Señor agente ¡Yo lo vi! Fue un niño con sonrisa de confiado el que enseñó al asesino en serie a utilizar el cuchillo para untar la mantequilla de los tigres, dejando así su manía de abrir cuerpos en canal.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 opiniones:
Publicar un comentario