San Valentin.


Me dijo no es mi problema, yo no te puedo ayudar, no te quiero entender, apenas me dio la razón, eres bastante pesado me dijo, me negó el balón de oxígeno. Solamente me soportó, y me tengo que conformar con eso. En fin Diego, que te bajas aquí, que me recuerdas a Maradona, eres pequeño y grande como él, tú si que has sabido escucharme, y los dos tenemos algo en común: los dos hacemos las cosas muy fáciles, aunque a mi a veces me duela el orgullo y aunque tú eches de menos a tu padre, tan lejos. Adiós Diego, mi nuevo amigo Diego.