Ya comenté algo en el anterior post. Un proyecto que espero que sea de futuro. No os voy a engañar, cuando de pequeño pasaba aquellas tardes interminables absoluta y completamente solo delante de la televisión ya deseaba hacer aquello. Salía en las series de adolescentes, que siempre estaban con las hormonas saliéndole de las narices y en las que había más líos amorosos que en un convento mixto. Hablo de hacer surf, de coger olas.
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Por hacer un breve resumen de todo lo acontecido en este tiempo, podré decir que el dejar de escribir se ha enmarcado en un cambio personal de mi vida y mi forma de ser relativamente grande. En abril mi vida cambió un poquito y me tuve que replantear bastantes cosas. La verdad es que ahí empezó un cambio de miras con el cuál creo que he mejorado ciertas cosas. Ya me pasó otra vez, y en aquella ocasión ya eliminé ciertos vicios (en cuanto a forma de ser se refiere). Lo mismo me ha pasado esta vez. Parece que siempre me tenga que pasar algo que me saque de la rutina para darme cuenta de ciertas cosas y arreglar un poquito el motor. Un poquito solamente. Porque también tengo claro que sigo manteniendo otros muchos que ojalá desaparezcan. Pero bueno, bastante contento con los cambios, la misma persona pero con nuevos pensamientos. ¡Abre tu mente Jon!. La verdad es que he saboreado todo bastante, desde el estar agobiado con las prácticas tomándomelas de otra manera, estudiando los exámenes, manteniendo charlas interminables y filosóficas con amigos y amigas, conociendo bastante gente nueva, dándome cuenta de muchas cosas de mi entorno, pasándomelo muy bien de fiesta (gracias trilocos, gracias lk y gracias a los esporádicos), riéndome bastante, conociéndome a mi mismo, de relax en Mallorca con mi hermano (O'brother, también me enseñaste), de las tardes de julio en el parque con un litro de cerveza (por cabeza) y pipas tijuana para pasar el rato, de los cines cada 15 días (las viejas costumbres...), de los mensajes con aquella chica, del tikos...Hasta del hospital.
Porque sí señores, me han pasado muchas cosas estos días y la última de ellas una larga visita al hospital (por lo menos a mí se me ha hecho eterna). Y eso también cambia de miras. Lo primero, si alguien se preocupa a estar alturas, tranquilos, estoy absolutamente bien. Fueron 11 días, de los cuales 6 en la uvi de cardiología. Me dió una taquicardia bastante bastante grande (y responderé a esta pregunta por quincuagésima vez: no, no me metí absolutamente nada). Como me gusta llamar la atención me puse a 300 pulsaciones, que tocan a 5 por segundo. El corazón no bombea la sangre suficiente al cerebro y uno llega a perder el conocimiento. Pero unos señores muy majos y con risa nerviosa me llevaron en una ambulancia a las urgencias de La Paz. Gran hospital. Más risas nerviosas, sobretodo al oir el monitoreo de mi corazón (pipipipipipi). El esmolol por vía venosa pudo controlar el subidón. Guay. Me hicieron pruebas pero no encontraron nada, así que la causa es idiopática, palabra que nunca olvidaré y que significa de causa desconocida, así entre nosotros. Pero sin problemas en el corazón. Guay también. Una medicación, Termomir 50 a.k.a Atenolol, velará por mí todos los días. ¿Lo mejor del hospital? Las visitas en planta. Gracias a todos los que vinisteis. A todos los que llamasteis. A los que me mandasteis un sms y a los que sé que de forma indirecta también se han preocupado. Al patito amarillo que hacía cuá cuá. No olvidaré a las personas que vinieron todos los días (ei lk), o casi todos (tándem xarli-marco). Y también ha sido muy bueno conocer a una gran persona. No supe como se llamaba hasta los últimos días. Yo le llamaba directamente "jefe". Un cordobés castigado, de 56 años, ex sparring de boxeadores y ahora feliz dueño de una prospera pescadería. Por no hablar de sus hectáreas de olivos que también le traían sus beneficios. Siempre acompañado de su inteligente mujer, a la que llamaba "niña" tras 21 años de matrimonio. A mi se me ablandaba el corazón al verles. Ella siempre estaba allí, dormia en un sillón a su lado. Y le traía churros por la mañana, vicio completamente prohibido para el "jefe", diabético, operado de la vesícula, que sufrió un infarto con 34 años y que ahora esperaba un cambio de marcapasos. Siempre estaba contento. Siempre haciendo coñas. Me llamaba "cagueta" cuando me dió una diarrea rara. Que cabrón, lo hacía delante de mis visitas. Me llamaba y nos perdíamos en el hospital los dos, con nuestros pijamas hablando, parecíamos 2 locos de los de "Alguién voló sobre el nido del cuco".
También ha sido mi cumple, y cómo diría Carlos, "que bien te ha venido el hospital". Muchos mimos de la gente, fiestecita sorpresa, y regalos inconfesables, jeje. Gracias a todos los que me felicitasteis.
Y eso ha sido todo, ahora exámenes, gente especial y pronto un viaje a cantabria para aprender a surfear, uno de los propósitos estrella de este año.
Y con esto reescribo en mi blog, al que por todo tengo cariño y al que considero una de las cosas buenas que hice la temporada pasada. ¿A ver cuanto me dura eh? Y normalmente no escribo cosas personales, que aburren a la gente. Una vez más me tomo la libertad. ¡Saludos a todos!
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